En el artículo anterior comentan dos amigas de esta página, Anele e Isabel, y plantean dos puntos interesantes para la propuesta de hacer uno o varios documentales sobre las acciones de los VPI. Anele apunta en el sentido de hacerlo “nosotros mismos” e Isabel señala lo terapéutico que sería ver las patologías conductuales de nuestros VPI reflejadas en audiovisual, y no sólo en letras, y reconoce por otra parte las dificultades económicas que confronta un documentalista en nuestro país para llevar a cabo muchas veces sus proyectos.
Quizá la vía a seguir para registrar en video las absurdas conductas diarias que se observan en nuestra ciudad sea una combinación de dos esfuerzos.
El primero efectivamente invitando a todo el que quiera, a fotografiar filmar en micro-videos con sus celulares o cámaras de bolsillo desde sus carros o desde apartamentos u oficinas que miren hacia la calle cualquiera de estas conductas insólitas de los VPI: botando basura, comiéndose la flecha o la luz, fumando sin respetar, cruzando fuera del rayado peatonal, motorizados a contra vía o por la acera, carros, motos, buses, metrobuses, taxis circulando por el hombrillo, gente agresiva de grátis, etcétera, y o bien subirlos a alguna página de videos y enviarnos el enlace con la explicación para publicarlo o bien enviarlo directamente al administrador de esta página o la de Anele para que se encargue de su publicación y comentario.
Dos cosas hay que tomar en cuenta al hacer estos videos o fotos; por un lado evitar que algún VPI belicoso detecte que está siendo filmado o fotografiado para no correr riesgos de confrontación y por el otro evitar que la o las personas filmadas o fotografiadas sean identificables pues el punto no es la denuncia de una conducta personal sino de los síntomas de nuestro problema como sociedad.
El segundo sería contactando, invitando e insistiendo con algún documentalista o cineasta conocido a considerar seriamente la propuesta de un documental o una serie de documentales sobre el tema, que podrían hilarse como las sorprendentes conductas que día a día se ven en cualquier calle de Caracas por parte de todo tipo de ciudadano, desde los más humildes hasta los más pudientes y en todas las zonas de la ciudad, atentando todas ellas contra la convivencia, la tranquilidad y la salud (incluyendo la salud propia)
¿Expandimos la idea?











