Comercios anti-gente: El Pin 5

He aquí una nueva muestra de la cultura de la contradicción que impera en muchos de nuestros comercios y espacios en donde en lugar de trabajar por atraer a la gente pareciera que el mayor esfuerzo es por espantarlas, así paguen lo que paguen.

La anécdota corresponde a este sábado pasado en el que hubo una actividad de índole social en el Bowling conocido como Pin 5 ubicado en Los Cortijos de Lourdes. Allí una empresa trasnacional pagó las líneas, los calzados, las bolas y los refrigerios para al menos unas 60 personas contando el propio personal de la empresa, sus acompañantes y los niños de bajos recursos beneficiados por esta iniciativa con unas horas de entretenimiento y alegría. La actividad se realizó desde las 9:30 am hasta la 1 pm.

El local no tenía aire acondicionado y si lo tiene nunca lo prendieron con lo cual todas las personas que fueron padecieron del calor de estos días metidos en el bowling.

En el momento se les ocurrió a los visitantes alquilar algunos lockers para que las personas guardaran sus carteras y cosas. La respuesta del Pin 5 fue: “la persona que alquila los lockers no viene los fines de semana”. Por lo cual la gente tuvo que dejar las cosas allí afuera y el Pin 5 se quedó sin el dinero que hubieran pagado por el alquiler.

Se pidieron un montón de bebidas y comida con anterioridad pero cuando ya iba una hora y media con todos jugando y sufriendo con el calor no les habían servido nada. Cuando fueron a consultar al restaurante la razón de la demora en el servicio la respuesta fue: “es que el mesonero no ha llegado”. Así que todo este grupo de gente, habiendo pagado unos cuantos millones de bolívares que de otra manera el Pin 5 no hubiera recibido un sábado en la mañana, tuvo que esperar a que el señor mesonero llegara para poder refrescarse y comer. Nadie del Pin 5 iba a mover un dedo por brindar un buen servicio a estas personas embebidos como están en la cultura VPI de esforzarse lo menos posible aunque eso implique espantar a los clientes que se suponen SON la razón de sus negocios.

Cosas realmente difíciles de entender en el absurdo mundo de VPI’s en el que vivimos.

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¿Educación Vial para solucionar el problema del tránsito?… Si pero no – Última parte

¿Soluciones?, ¿Ideas?, ¿Propuestas?

 – Educación Vial temprana, continua y detallada, enlazada estrechamente con las leyes y reglamentos vigentes y ensalzando como positivo la buena actitud al manejar y lo correcto de cumplir la ley.

Organismos públicos sanos sin corrupción que velen estrictamente por la evaluación de los nuevos conductores para que efectivamente demuestren dominar tanto el vehículo como las leyes de tránsito, señalización, situaciones cotidianas, buen comportamiento.

Campañas constantes de educación vial para conductores y peatones, a través de volantes, micros en Radio y TV, avisos públicos en las calles, insertos en los periódicos, que recuerden constantemente las leyes a cumplir y lo positivo de observar una buena conducta al circular por la ciudad (eso no puede ser una vez al año, TIENE que ser constante y si es posible que no se encargue un solo organismo público, sino varios y también empresas e iniciativas privadas pues al fin y al cabo los afectados somos TODOS)

Un instituto de tránsito que funcione, sin corrupción, que ofrezca estabilidad y buenas condiciones a sus funcionarios así como un nivel más alto de autoridad pero también de contraloría interna, con un enlace eficiente con cuerpos policiales o de emergencia y una verdadera planificación de cobertura presencial de los puntos críticos de la ciudad para fluidificarlos con lógica y sentido de sistema. La ciudad se debe estudiar con profundidad y criterio para poder desentrañarla.

Una infraestructura vial (calles, aceras, drenaje, iluminación, señalización…) en buen estado y constante mantenimiento. Cuidado por las autoridades pero también por la gente común.

Conciencia y auto regulación. No esperar la sanción de otra persona para cumplir una ley sino asumir su cumplimiento como principio propio.

¿Suena utópico?…bueno, pero entonces hay que dejar de buscar excusas y culpables en otra parte ¿no creen?

 

Foto de AuraldelMoral

¿Educación Vial para solucionar el problema del tránsito?… Si pero no – 2da parte

Claro que este problema no se limita al conductor solamente sino que es toda una cadena de factores negativos que termina desembocando lamentablemente en el caos vehicular.

Lo primero es que aquí para obtener una licencia de conducir no es necesario saber de leyes de tránsito ni siquiera de señales. ¿Por qué?, porque los exámenes de manejo, en las instituciones encargadas de la expedición de licencias, se negocian, se venden, se “pasan”. Usted va a sacarse una licencia y con pagar cierta cantidad de dinero y hacer a veces una que otra cosa disimulando, se devuelve a su casa con una licencia nuevecita. Entonces imagínense la calidad de conductores que día a día ingresan a estas calles.

Nuestra educación vial está en manos de esos padres, madres, tíos, abuelos…etcétera quienes por suerte sepan manejar correctamente y les transmitan esa información a sus hijos o sobrinos o nietos que están comenzando a manejar. Si esa suerte ocurre ese nuevo conductor, luego de conseguir su licencia pagando un dinero, será un buen chofer…pero ¿Cuántos casos habrá así? Y a medida que pase el tiempo ¿Cuánta suerte se podrá seguir teniendo con eso?

Luego tenemos a los conductores que aún siendo bien educados en el manejo y con su licencia en mano igual hacen lo que les sale en gana por ser los más arrechos, esos son los VPI que se describen siempre en esta bitácora, los que conociendo las normas, las leyes, los reglamentos, los peligros, lo dañino que es, siguen violando leyes y comportándose de la peor manera.

El último factor de la cadena es “¿Quien hace cumplir la ley? Esta es la pregunta más inquietante. Por lo menos a mí cuando veo como he visto a un Policía Metropolitano comerse la flecha en la Av. Río de Janeiro o cuando un Policía de Chacao casi me pisa subiendo a contra flecha en una calle de Los Palos Grandes o cuando un camión de la Guardia Nacional le hace cambios de luz a un carro que va adelante para que se coma la luz roja en un cruce, esa pregunta me viene a la mente. Y cuando observas al fiscal de tránsito manoteando para dirigir unos carros y hasta regañarlos mientras los motorizados le pasan al lado comiéndose la flecha, montándose sobre las aceras o casi atropellando a la gente sin que ellos les digan nada entonces la cosa se vuelve más preocupante aún.

Y si de remate algunos de esos fiscales son “selectivos”, dejando seguir sin casco y a lo loco a los motorizados o conductores amigos pero fregando a los que no lo son o “matraqueándolos”, es decir, pidiéndoles algo de dinero…o simplemente tiran la toalla en aquello de dirigir el tránsito en una ciudad repleta de gente que quiere ser más arrecha que los demás…entonces se concluye que la ley no la hace cumplir nadie o digamos, casi nadie.

Nuevamente es una cuestión de suerte, si el funcionario está de buenas, le aumentaron el sueldo, hace su labor con mística o tiene un supervisor por ahí cerca entonces hace cumplir las leyes, detiene, alecciona, hace operativos serios pidiendo papeles, cascos, vehículos en buen estado…pero si  no entonces la anarquía sigue allí muerta de risa.

Educación Vial: ¿Solución del problema del tránsito?… Si pero no – 1era parte

La semana pasada escuché a Alejandro Cañizalez diciendo que sería una buena idea poner señales en el hombrillo de la autopista o de la Cota Mil que le recordaran a los conductores que ese canal es de Emergencias y que usarlo es una infracción, porque muchos conductores no lo sabían…así como no saben que utilizar el hombrillo produce más cola… ¿no lo saben o se hacen los que no lo saben? No estaría demás colocar esos avisos pero estoy seguro de que esos VPI ya saben esas cosas…pero no les da la gana de hacerles caso.

Por otra parte ese mismo día en el diario Últimas Noticias apareció un reportaje sobre una interesante iniciativa por parte de personas discapacitadas quienes llevarán a cabo una campaña de educación vial en Caracas. La iniciativa es muy interesante y la apoyo y la aplaudo pero en las justificaciones de la campaña encontré algunos puntos muy discutibles.

Por ejemplo el artículo señala que gran parte de los problemas de tránsito en Caracas se debe al desconocimiento de leyes y normas… Ya va. No creo que haya una persona que esté detrás del volante en esta ciudad que no sepa que la Luz Roja de un semáforo es para que se detenga, o que la Luz Verde es para continuar circulando en un cruce, o que si la flecha pintada en una calle señala hacia arriba tu no puedes circular por ella hacia abajo, o que el lugar donde hay varias rayas pintadas en el piso, un semáforo de peatones y otro de carros que los detiene justo en ese sitio, es para que el peatón cruce con mayor seguridad que hacerlo a mitad de avenida con todos los carros y motos encima sin nada que los pare…y para colmo llevando de la mano a un niño.

Eso es Sentido Común y allí es donde estos VPI no tienen excusas, saben esas reglas, esas leyes, pero no las cumplen gracias a su apuro estúpido o a su enfermizo deseo de demostrar que son más arrechos que los demás. No las cumplen porque no quieren y además muchos de ellos no quieren recibir regaño, ni sanción. Les cuadra perfectamente la frase que aparece en el reportaje “No me repriman, denme educación vial” para excusarse sin reconocer la propia voluntad de no hacer las cosas como son. 

Por supuesto que es bueno volver a explicarle a los conductores cosas como la NECESIDAD del uso de la luz de cruce para cualquier cambio de canal o del uso del cinturón de seguridad o el significado de ciertas señales de tránsito o aún más en profundidad, explicar quien tiene preferencia en los cruces, el contenido de la nueva ley de tránsito o la sana práctica de ceder el paso porque esos son “detalles” del día a día que estos conductores y sobre todo las nuevas generaciones de conductores podrían no saber u “olvidar” convenientemente.

Pero la causa fundamental del problema del tránsito en Caracas pienso que se ubica más en no querer cumplir las leyes por la necesidad patológica de reafirmación egoísta que en un tema de ignorancia y de necesidad de educación vial y refrescamiento de conocimientos.

En el próximo artículo sigo con el tema…

 

Foto de Vane 697