Hace unos años escribí una anécdota sobre una ocasión en la cual, estando en mi carro, pasé por un cruce donde acababan de arrollar a un motociclista por comerse la luz roja y justo al ir pasando, venía otro motociclista también comiéndose la luz al cual le avisé que no hiciera eso, visto lo que le acababa de pasar a su colega, a lo cual respondió insultándome.

Con los VPI es así, ellos violan la ley, cometen la imprudencia, se ponen en peligro, ponen en peligro a los demás, incluyendo a sus propios hijos…pero si los regañas no lo aceptan y más bien se ponen agresivos y hasta violentos.

En la pasarela que comunica la UNEFA con la acera de El Guaire, en Chuao, una pasarela que, tal como escribí en el artículo anterior, la mayoría de la gente no utiliza por flojera, se puede observar una variante de esa absurda conducta regañona del VPI dentro del grupo de gente que diariamente cruza por debajo de la pasarela esquivando camiones, carros y motos, destacándose tres personajes:

El forma peo: que es el que cruza a lo arrecho y si el carro que viene, que tiene todo el derecho a pasar porque allí no hay semáforo ni rayado peatonal, no le da paso, entonces se pone a insultarle y manotearle, o a mirarlo feo. Muchos incluso llegan a golpear el carro cuando pasa. Una cosa de dementes: yo cometo la infracción, yo me pongo en peligro, pero el otro es quien tiene la culpa y debo agredirlo si no me deja pasar y sigue su camino.

El “fiscal de tránsito”: es una variante del “forma peo” regañón. Solo que en lugar de buscar la agresión abierta, cuando el carro o la moto no le da paso, procede a hacer señas como un fiscal de tránsito dirigiendo…¡como si le diera permiso a los carros para pasar y además necesitaran de su dirección! Es una actitud así como diciendo “pasa pues, pasa, muévete” en la cual, una vez más, su propia estupidez de cruzar indebidamente no es reconocida, sino que el lento y atravesado es el otro, el que viene en el carro.

Los “pobrecito yo”: estos generalmente son señoras maduras o incluso ancianas. Si, porque los VPI son de cualquier edad, sexo o clase social. Estos personajes comienzan a atravesársele a los carros para cruzar y hacerle señas como diciendo: “por favor paren porque, pobrecita yo o pobrecito yo que soy anciano y no puedo correr“, apelando a la lástima por la edad. Estos “pobrecito yo“, sin embargo, siempre son capaces de correr para montarse en los autobuses de la parada que está allí mismo, pero su flojera estructural y su impaciencia patológica, hacen que prefieran arriesgarse a ser pisados “por lentos” cruzando, que usar, poco a poco, su pasarela y pasar completamente seguros…al menos del arrollamiento.

imprudencia-peatones.jpg

Como siempre, los peores especímenes de este tipo de VPI son los que cruzan en forma indebida y peligrosa, por debajo de la pasarela, llevando niños o incluso hasta bebés, porque están DEFORMANDO ciudadanos desde su muy temprana edad.

Mal negocio para un país que quiere progresar, ¿no?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s