VPI y el relativismo

Los VPI son los reyes del relativismo. Mostrando una dudosa filosofía, para ellos el dilema no es que se cometan infracciones o no sino QUIEN ES el que las comete, es decir, para el VPI sus infracciones son justificadas pero las de los demás (si le afectan) no y por lo tanto las critica o las ataca.

Este relativismo con las infracciones hace que un VPI que se come todas las luces rojas de la ciudad no acepte que otro se la coma cuando él (o ella) viene cruzando y casi lo choque (o lo arrolle). Para el VPI SU infracción no es tal. La de los demás sí.

Me explico con dos ejemplos:

Flechas relativas: una vecina cuando sale con su carro del estacionamiento se come dos metros de flecha para incorporarse a la avenida paralela a la principal y así no tiene que bajar y dar la vuelta a la cuadra lo cual implica cola y más tiempo. A esa vecina cotidianamente la insultan, cornetean, manotean y le lanzan el carro los conductores que vienen bajando o subiendo por la avenida. Lo interesante del fenómeno es que luego de que agreden a la vecina por su, digamos,  “flecha corta”, la mayoría de esos mismos conductores (al menos 8 de cada 10) se come CASI DOS  CUADRAS de flecha de la avenida para ahorrarse la cola de la principal que está más abajo (haya o no hay cola, por cierto). Es decir, la flecha de la vecina no es válida para ellos pero la que ellos se comen si.

Ninguno debería transgredir el flechado pero como ven, para el VPI, la cosa es relativa.

Mecha corta para infringir la ley: lo mismo que la desaforada furia que asalta a los conductores VPI cuando se encuentran un semáforo dañado en verde pretendiendo pasar SIEMPRE sin cederle el paso a nadie porque ellos son quienes “tienen su luz” (aunque normalmente se coman cualquier  la luz roja que se les cruce), sucede cuando se encuentran con un bloqueo en la vía produciendo en pocos minutos abanico estúpidos y “comecolas”. En este caso en particular, sin haberse cumplido ni siquiera 3 minutos de bloqueo de la Avenida Guaicaipuro de El Llanito, por parte de una buseta que estaba fallando, los conductores VPI decidieron comenzar a comerse flechas a lo loco y entre ellos estuvo este Metrobus de la Línea que sirve a El Llanito quien en menos de lo que canta un gallo se comió la flecha de la Calle Sorocaima (entre la Av. Guaicaipuro y la Av. Tamanaco) y luego la flecha de la Calle Tiuna (entre la Av. Tamanaco y la Av. Guaicaipuro) el pasado Miércoles 15 de Junio de 2011 a las 8:13 pm

Casualmente me encontraba pasando por esa zona frente a la Tiuna y pude tomarle dos fotos al Metrobus infractor. No se ven bien por la oscuridad de la noche pero era impresionante encontrarse con ese vehículo tan grande avanzando peligrosamente y con todo desparpajo por esa pequeña calle dejando a los pasajeros en plena esquina fuera de su parada. Claro, para el VPI semejante exabrupto está justificado así sea que lo cometa de inmediato (como hizo este Metrobusero) o a los 10 minutos (tiempo que tardó la buseta en terminar de quitarse del medio). Para ellos las leyes y reglamentos son todos “relativos”.

     

¿Qué tal?

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