Sorprende encontrarse a un músico venezolano excelente y con una tremenda trayectoria como Huáscar Barradas hablando del Neo Folklore como la “música que él hace” y que “él quiere que se conozca” cuando se sabe que la denominación de Neo Folklore no es más que una etiqueta inventada por intereses comerciales de estaciones de radio para burlar la ley resorte y “meter” más contenido musical del que paga más y no del que paga menos (olvídense de la cultura, la educación o en general la calidad en todo eso, lo que importa es el dinero)

Esa gente que acuña un término para burlar leyes y conseguir más dinero no puede definirse sino como VPI’s en plena acción ya que, como mencioné en este otro artículo, el fin de un medio tan masivo como la radio debería ser formar, educar, elevar el nivel cultural de sus oyentes además de por supuesto hacer dinero suficiente como para funcionar y potenciarse. Esto no es coherente con la invención del término “Neo Folklore” cuyo fin es el dinero y no la cultura.

Por eso es sorprendente leer que Huáscar hable del Neo Folkore como si fuera un concepto serio porque entonces cabe especular cuales serán sus razones para decir semejante cosa. Conociendo la calidad de su música no es de creer que la razón sea “ignorancia” o “incultura”. Igualmente sabiendo todo lo trabajador que es y la frecuencia con la cual toca dentro y fuera del país con éxito es difícil pensar que sea por “más dinero” pagado por quienes tienen interés en contar con un peso pesado musical promoviendo el término Neo Folklore para que sea más difícil de remover del subconsciente colectivo aunque la duda siempre queda…

Por otra parte queda la posibilidad de que la razón sea que él está convencido de que el término sí es válido y por lo tanto se considere (al estilo VPI) autoridad suficiente como para mencionarlo como SU estilo musical que desea sea reconocido en el mundo, con lo cual cometería un grave desliz de soberbia ya que el término ni es válido, ni es legal, ni representa ningún concepto musicológicamente valedero. No es más que una etiqueta que igual se pone como se quita y Huáscar no necesita nada de eso para que su música y su trabajo sigan siendo exitosos y reconocidos por su calidad.

El peligro de todo esto es formar generaciones de oyentes, niños y jóvenes, que al escuchar un tema musical estilo pop o rock o reggae mezclado con gaita de tambora o con un son del Tamunangue ni se enteren de que esos géneros tradicionales existen y están vivos. Todo porque el tema se etiquetó como Neo Folklore.

¿Están dispuestos los defensores del Neo Folklore a asumir la responsabilidad por la legión de ignorantes de nuestra música tradicional venezolana que ayudará a formar dicho término si se sigue utilizando indiscriminadamente y a la ligera?

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8 comentarios sobre “Huáscar: ¿Neo Folklore?

  1. Es probable que se la haya querido dar de “chic” con el término y cuadrarse con la juventud. Lo peor es que no sabe que ligarse a tal término lo que produce es rechazo, sobre todo a los amantes de la buena música. Escuchar el término “Neo Folklore” es recordar el terrible desastre que le están causando a la música Venezolana.

  2. Puede ser que el término “Neofolklore” sea un oxímoron pero me parece injusto calificarlo como “una etiqueta inventada por intereses comerciales de estaciones de radio para burlar la ley resorte y “meter” más contenido musical del que paga más y no del que paga menos (olvídense de la cultura, la educación o en general la calidad en todo eso, lo que importa es el dinero)”.

    Hay mucha música, hecha por muy buenos músicos, que mezcla ritmos y formas tradicionales con sonidos más urbanos. Como en todo, hay diferencias de calidad entre los intérpretes y consumidores, pero meterlo todo en el mismo saco me parece poco equilibrado.

    En buena parte del mundo se hacen fusiones de ese estilo. No veo por qué aquí hemos de quedarnos en los ladillosos conjuntos de arpa, cuatro y maraca de siempre, con su eterna monotonía y sus letras repetitivas y desdeñar iniciativas como Corbullón Soplao por ejemplo, que es uno de los que la radio etiqueta como “neofolklore”.

    En los Estados Unidos la fusión country-folk-rock dió paso a grupos excelentes como The Byrds, en África la mezcla entre los ritmos locales y otros más “modernos” le regaló al mundo el genio de un Alí Farka Touré. En Venezuela no deberíamos privarnos de esas posibilidades matando algo que apenas comienza. Al menos esa es mi opinión.

    Saludos.

  3. Me olvidaba decir que una consecuencia de tu tan aborrecido “neo folklore” es que algunos músicos estén tratando de rescatar el impresionante legado del Maestro Aldemaro Romero. Ojalá algún día terminemos de darle a la Onda Nueva el lugar que merece entre nuestra cultura popular.

  4. Nacarid: Totalmente de acuerdo contigo, el término, el uso inadecuado de la etiqueta está produciendo un daño profundo.

    Fantasma: Recuerda que la discusión no es sobre mezclar, fusionar o juntar sonidos modernos con sonidos tradicionales ni sobre la calidad de esas mezclas, fusiones o juntas las cuales se hacen aquí y en todo el mundo desde el principio de los tiempos. Esa no es la discusión. La discusión es sobre la etiqueta “Neo Folklore” cuya justificación y uso, aunque no te guste, es únicamente comercial. El término “Neo Folklore” no tiene ningún basamento ni musicológico, ni etnomusicológico ni lingüistico que lo sustente. Fue un nombre inventado para “saltar” porcentajes de la ley resorte y para “flojear” legalmente sin tener que investigar un poco más sobre la música tradicional venezolana. Creo que es difícil justificar que sobre un tema musical se le prefiera decir a un niño que “eso es neo folklore” en lugar de explicarle “eso es un tema pop con una introducción de tambor mina de Barlovento y en el medio un repique de Quitiplás”…¿no crees tu?

    Por otro lado los músicos venezolanos mezclan y fusionan gracias es a su creatividad, su talento y su osadía. No mezclan ni fusionan gracias a un término y mucho menos a una etiqueta que no tiene ningún significado sino más bien tiende a anquilosar y a segmentar rígidamente.

    Gracias de nuevo por sus comentarios

    Seguimos intercambiando

  5. Claro, la etiqueta “Neofolklore” no tiene pies ni cabeza, es una especie de Frankenstein conceptual. Sin embargo hablar de “música de la que paga más” y decir que las radioemisoras se olvidan de la cultura y la calidad parece implicar un cierto desprecio a estas propuestas musicales. Disculpa si tengo una percepción errada de tu planteamiento, pero es lo que entendí del párrafo referido.

    Ahora bien, tal vez sea mejor buscar otro término que sintetice las características de la música que mezcla nuestra tradición musical con el pop. Los brasileros lo llaman Música Popular Brasilera, por ejemplo. Pienso que hay que favorecer algún tipo de etiqueta que sea más sintética que analítica. Si nos ponemos descriptivos podríamos terminar por no entendernos. Así, un bossa nova sería algo como “un tema con armonía de jazz y ritmo ralentizado de samba” o algunas piezas de salsa podrían ser “un son montuno con introducción de ritmo de plena y un solo de piano jazzístico en el medio”. Pero existen las etiquetas “salsa” y “bossa nova” para designar estilos musicales concretos compuestos sobre la fusión de ciertos elementos tomados de fuentes diversas.

    El caso de la salsa es más parecido al del “neofolklore” porque designa un universo musical muy rico. Lo cierto es que con ese nombre se difundió por el mundo la música pop afrocaribeña creada en Nueva York por ciertos músicos de jazz a finales de los años sesenta y sus derivados. Y eso está bien aunque mucha gente se molestó, y sin duda será empobrecedor no distinguir por separado el chachachá y el son cubano pero hoy en día tú dices “salsa” y ya se sabe de qué estás hablando a pesar de que el término tampoco tiene ninguna base.

    Sobre la Ley Resorte, sé que te va a caer muy mal lo que voy a decir, pero qué bien que encontraron la forma de darle la vuelta. Me explico: pienso que si el señor “A” quiere ganarse la vida poniendo una emisora de radio en la que se difunda solamente música de tal tipo, está o debería estar en todo su derecho de poder hacerlo sin que gobierno alguno se entrometa por ningún medio. En general la dicha ley considera al ciudadano como una especie de subnormal al que hay que defender de los malvados medios de comunicación y ese supuesto me parece verdaderamente inmoral por lo que tiene de intervencionista en la vida privada de las personas y en su decisión de ver o escuchar ciertos contenidos audiovisuales en lugar de otros.

    Bueno, ya esto está más largo que despedida de borracho. Aclaro que no pretendo “sentar cátedra” sobre nada ni tirármelas de “arrecho”, sólo doy mi opinión y ella vale exclusivamente para mí y para los que les parezca válida. Los demás tienen la suya y eso está muy bien. De nuevo perdona si he dado otra impresión al principio.

    Un gran saludo.

  6. Fantasma: No hay ningún problema ni nada por que disculparse. Al contrario, agradezco los planteamientos y la discusión.

    Efectivamente puede sonar duro pero así es, en las emisoras de radio comerciales ha privado el sentido comercial por sobre el sentido artístico, cultural. No es algo que diga o piense yo, es la postura general de estas emisoras. Es preferible poner un tema que “pague más” (en términos de payola o de beneficios colaterales) tenga o no tenga mayor calidad musical a poner algo porque realmente ES BUENO o representa un verdadero TRABAJO MUSICAL. Yo no planteo desprecio algunos por estas nuevas propuestas, todo lo contrario, comenzando por el mismo trabajo de Huáscar hay excelentes trabajos tanto en calidad como en concepto. Sin embargo el hecho de que canciones como aquella del “Chacarrón” o algún reguetón de los peores se conviertan en las “mas sonadas” (y por lo tanto las más pagadas y las que más pagan) en lugar del magnífico “Joropo Bachiano” de Huáscar Barradas o del tremendo tema “Utopia” de Onda Nueva del Ensamble Kapicua tiene que ser un alerta importante.

    Los brasileros utilizan el término MPB para describir un tipo de música híbrido que se escucha mucho sobre todo a nivel urbano clase media pero no por ello dejan de reconocer y definir claramente el samba, la bossa nova, el frevo, el forro, el pagode y el baiao entre muchos de sus géneros tradicionales claramente definidos.

    Estando en eso la bossa nova es un género muy específico aún con su origen contemporáneo y no es más que “samba jazz” con una temática que sólo corresponde a ese género y al tiempo en el cual se creó y se consumió y con una instrumentación característica que lo diferencia de cualquier otra forma musical.

    La salsa fue una etiqueta utilizada con fines comerciales, no musicológicos y tanto fue el empuje del mercadeo y de esos mismos intereses comerciales que terminó imponiéndose como “todo aquello que suene como a guaracha con tumbadoras, una clave, unas campanitas y unos metales”. Bajo esa etiqueta con la cual no estuvieron de acuerdo un montón de músicos y melómanos serios se sepultaron muchos géneros. Adicionalmente quienes hacían “salsa” se fueron moviendo hacia una zona de comodidad de repetición de fórmulas musicales que han hecho de la etiqueta y de lo que ella supuestamente significa algo rígido y repetitivo…pero esa es otra discusión.

    Gracias a que mucha gente se opuso al uso de la etiqueta “salsa” para su música hoy en día todavía se puede reconocer y entender los géneros por separado: el son, la guaracha, la goajira, el mambo, la plena, la bomba, el montuno, la timba, la bachata, etcétera y más bien cuando se dice que un grupo toca “salsa” no se dice mayor cosa pues el sonido de la orquesta de Porfi Baloa no es el mismo que el de los Van Van o el de Cabijazz…

    La necesidad de una etiqueta que sintetice fue inventada por presiones comerciales. Nace de la necesidad de segmentar de alguna manera el mercado para afinar la publicidad y desarrollar necesidades secundarias entre los consumidores (símbolos de estatus, formación de grupos de culto, etcétera) Si se piensa en profundidad no debería haber ningún problema en definir con todos sus detalles la música tradicional de un país e incluso las mezclas que con ella se haga. Más bien debería ser un ejercicio enriquecedor y culturizador para cualquier medio de comunicación y para su público. Pero las premisas (ya conocidas) siguen siendo tomar la vía más fácil, olvidarse de que los demás existen y además demostrar ser más arrechos que nadie cometiendo infracciones…premisas del VPI pues.

    No creo que sea correcto aplaudir a quienes se saltan las leyes, sin embargo, es fácil comprobar como dejando que las emisoras se “ganaran la vida” poniendo lo que quisieran, terminaron no por poner lo que querían sino por poner lo que LES PAGABAN PARA QUE PUSIERAN, independientemente en muchos casos de la calidad y en detrimento de prácticamente toda manifestación de música tradicional venezolana. Ante eso, ante el menosprecio que se sigue manifestando por la propia cultura musical, resultó inevitable que se desarrollara e impusiera una Ley pues a “motu propio” ninguna o muy pocas emisoras mostraron interés ni seriedad en colocar programación con música tradicional venezolana, bien explicada y bien presentada.

    Seguramente no tiene que ver con el hecho de considerar al ciudadano tonto o no sino al hecho real y concreto de que el poder de penetración y de modelación de la radio es tal que una persona o un colectivo no pueden en forma particular revertir el efecto desnaturalizador de unas emisoras comerciales dedicadas a radiar música de la que “más pague” y a dejar de lado prácticamente cualquier manifestación cultural propia o sino radiarla un ratito fuera de los horarios “estelares”

    Quizá sea más justo con los oyentes de la radio y les permite una mayor libertad de elección contar con un catálogo en los que se incluyen temas extranjeros, música venezolana y música tradicional venezolana a contar con un catálogo compuesto únicamente por temas extranjeros.

    Saludos y gracias!

    Seguimos intercambiando

  7. Escribe Huascar Barradas creo que tienes la razon en algunos comentarios. pero por otro lado el termino a ayudado a que muchos jovenes le medio paren a la musica venezolana. ciertamente hay una contradiccion el folklore no puede ser Nuevo! la idea es que aprovechemos que por lo menos las radios hasta por pura necesidad estan poniendo musica hecha en Vzla. es un tema muy complejo. En estados Unidos por ejemplo a la gente le fascina cuando hablo del tal Neo Folklore porque de alguna manera el folklore de muchos de los paises del llamado primer mundo esta por desaparecer. La globalizacion no perdona! Nosotros hacemos lo imposible por mantener viva nuestra musica! Tienes razon la gente de la radio alguien X le puso el nombre porque sonaba bonito o commercial sin posiblemente ni saber de que estaba hablando. Tuve muchas discuciones con el Pollo Brito sobre el tema y en nuestro programa El Pabellon intentamos explicar una y otra vez lo que pensabamos. Yo trato de verlo como positivo y darle gracias a Dios que por lo menos ahora cuando se refieren a una cancion Neo Folklore hay un mayor chance de que coloquen la cancion cosa que anos atras era absolutamente imposible. Estoy muy muy conciente de todo lo que estas hablando y agradezco muchisimo tu analisis tan certero. Yo no soy conocido por Payolero asi que tranquilo! Mi correo electronico es huascarflauta@yahoo.com y me encantaria que me ayudes y me ayuden a buscar cual seria el termino correcto. a lo major Folklore-fusion?
    Seguimos luchando por nuestro espacio en las radios!
    Huascar
    0414 3305314

    1. Querido Huáscar, muchas gracias por visitar este espacio y dejar además tu comentario. No me cabe la menor duda de que no eres un músico payolero, al contrario, tu carrera te la has forjado a punta de trabajo, esfuerzo y sacrificios de tu parte. Lo he afirmado por escrito y verbalmente cuando he tenido discusiones con gente que te critica. A todos termino diciéndoles una excelente frase maracucha, “Hacelo vos”, es decir, que se pongan en tu lugar antes de criticar lo que haces. Es que conozco de primera mano parte de tu entorno.

      Por otro lado rescato todo lo que dices. Al disco de la casita bella de El Pollo Brito lo critiqué mucho, no por su calidad musical, ni por su propuesta, sino porque en el disco decía que, por ejemplo tal tema era un Tambor de San Millán y resulta que no, que la canción era una propuesta moderna con apenas alguna frase rítmica similar a lo que se hace en San Millán. Entonces consideré, y considero, erróneo llamar ese tipo de tema con el nombre de géneros puros musicales venezolanos, lo cual puede confundir a nuevas generaciones de músicos, investigadores o melómanos que se estén formando. Porque uno escucha al grupo de Germán Villanueva tocando sangueos y golpes de tambor y eso es un sonido único y hermoso, Eso ES tambor de San Millán.

      Entonces el rollo es lograr captar a los nuevos escuchas y conquistar más espacios para la música venezolana en los medios pero sin que eso signifique dejar de llamar por su nombre a los elementos de los géneros tradicionales que utilicemos en fusiones o mezclas para creaciones que tienen cosas de otros géneros caribeños o anglosajones.

      Es una vieja, antigua, discusión. ¿Que nombre ponerle a esas cosas que hacía Maroa, que hace Aquíles Báez, que hacen los de la MAU (y más ahora con el Rock and MAU) y que hace Huáscar Barradas?

      Yo preferiría darle su nombre completo a las cosas, es decir, no dejar de mencionar a cual género tradicional venezolano pertenece tal o cual timbre o frase rítmica que se esté utilizando en una composición moderna. Eso es muchísimo más positivo y enriquecedor para los nuevos oyentes que poner todo bajo una etiqueta que no les diga los verdaderos nombres de nuestros géneros.Yo creo que tu lo has hecho así en tus discos.

      Pop con quichimba, Chimbangle-Rap, Joropo Rock, San Millán con son, que se yo. Que en el título, y en las reseñas que se hagan, se diga que en esos temas hay sonidos tradicionales de Barlovento, el Sur del Lago o de Puerto Cabello.

      En fin, siempre una interesante discusión. Ojalá la podamos sostener en persona alguna vez cuando vengas a Caracas o cuando yo vaya a Maracaibo a ensayar con el amigo Elvis Martínez.

      Un abrazo con todo el respeto del mundo.

      Davidache “El Amargado”

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