La flojera de hablar

Bocazas

En ocasiones la patología del VPI se manifiesta en la flojera para hablar, para explicar, para razonar verbalmente. Pareciera que hablar significa de algún modo rebajarse a tener que perder el tiempo (el valiosísimo tiempo del VPI) en hablarle a alguien inferior (recuerden que el VPI siempre se considera el más arrecho), eso aplica para lo que comenté anteriormente sobre pedir permiso. 

Ocurrió con aquel vigilante que agredió a la pareja de la cual comenté aquí, quien en lugar de explicar la razón por la cual los desvió sin ningún motivo evidente se limitó a repetir la misma frase una y otra vez a nivel de autómata. 

Pasó luego saliendo de un parque de noche cuando le preguntamos a uno de los encargados dónde se pagaba el ticket del estacionamiento él nos respondió señalando hacia lo lejos: “ahí mismo”. Y listo. Ahí mismo para él era suficiente explicación de lo que resultó ser bajar las escaleras y caminar casi dos cuadras hacia las canchas deportivas para encontrar la caseta de pago. 

La flojera de hablar se presenta en casi todos los lugares donde hay atención al público, o no te responden los buenos días o no te detallan todos los requisitos necesarios para una transacción cualquiera o no te explican por ejemplo que ese interruptor eléctrico que estás comprando en la tienda sirve sólo para bombillos de linterna y no para la lavadora al cual se lo vas a instalar ¿te ha pasado?  

Claro también existen aquellos a quienes se les dan todas las instrucciones o explicaciones pero no saben escuchar y entonces reclaman sin razón… pero esa es otra historia.

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9 comentarios el “La flojera de hablar

  1. rodrigo dice:

    Soy víctima viviente de la flojera de hablar, en mi casa pregunto por algo y esta “en la gaveta” (cajón), en mi apartamento hay al menos 40, acabo de hacer un recuento, ¡coño, cual gaveta!, grito yo, la del cuarto del niño, ahi reduces la posibilidad a 13 gavetas, todavia muchas, cuando llego a ese nivel de rabia me voy a preguntarle directo a la persona, que es mi esposa y le digo: ¿puedes decirme cual de las gavetas por favor?, y no contenta con eso me lo dice como si la primera respuesta fuera suficientemente explicativa y me responde con pelos y señales, bueno, en fin, asi vivo,ja,ja,ja y no tengo flojera de escribir ni de hablar tampoco, me agradó tu blog.

  2. Pero ¡y cómo no! Si esto es el pan nuestro de cada día… Ahora bien, claro que parte del tema es la flojera de la gente para hablar, el complejo pendejo de creer que si se atiende al otro con cortesía y dedicación uno se rebaja o se vuelve “sirviente”, pero también creo que hay un punto importante de escaces de vocabulario, falta de recurso que se traduce en la imposibilidad de expresar las ideas (si es que alguna hay) e, incluso, de comprenderlas cuando el VPI es quien escucha. ¿No te ha pasado que cuando -al fin- uno de estos seres se digna a hablar o requiere una información, la comuniación más que difícil es casi imposible?

  3. Aslan dice:

    Bueno, imagínate que cuando entro en el ascensor de mi edificio siempre saludo y son muy pocas las personas que contestan. He pensado que es mi culpa y ahora saludo en un tono de voz más fuerte, pero nada. Entiendo que la gente anda metida en sus rollos, cansada y todo lo demás y muchas veces ni siquiera oyen cuando alguien dice “buenos días” o “buenas tardes”. Lo digo porque muchas veces esos mismos que no contestaron al buenas, al salir del ascensor sí dicen hasta luego… Como tengo actitud y aptitud para la vendetta, lo cual me hace una VPI en potencia sino es que no lo soy ya, voy pensando piso tras piso si dices hasta luego no te respondo, caray pero es más fuerte que yo y siempre les regreso el hasta luego; eso sí luego me quedo mascullando dentro de la cabina (si voy sola, claro), ah sí, ahora sí saludas, etc.

    Lo de la atención al público… bueeeeeeeee, si se recogieran todos los casos de todos los venezolanos, escribiríamos un blog que le daría la vuelta a la Tierra 10 mil veces.

    Lo peor -o lo mejor, depende cómo se vea- es que no puedes andar formando lío en todos los negocios, como dice una amiga, hay que dosificar la peleadera, o mejor dicho, el reclamo por una buena atención. A veces llegas a un sitio donde te tratan mal NO TE HABLAN o te hablan entre dientes y ya ni te preocupas, porque resulta que vienes llegando de otro negocio donde acabas de formar un lío por una pésima atención, la que muchas veces, como bien dices, tiene que ver con un tema comunicativo.

    Saludos y perdón por el testamento, es que los posts de Amargado me dan siempre motivo para el desahogo.

    Ya me siento más liviana

    Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

  4. Davidache dice:

    Rodrigo: Ufff, en los temas domésticos hay mucha tela que cortar!. Lo que pasa es que son micro universos y cada uno lo vive, padece o disfruta de un modo particular. Gracias por tu visita, siempre bienvenido

    Columba Nigra: Efectivamente esto se relaciona con el hecho de servir visto como un acto de humillación lo cual hace que el VPI se niegue a “colocarse” debajo de nadie y una forma manifiesta de lograrlo es hablando poco o incluso hablando enredado o con montones de malas palabras.

    Aslan: Jejeje. Ningún testamento y nada que disculpar. Al contrario. La verdad es que para evitar el daño profundo en la salud mental y hasta física hay que como ir dosificando las ocasiones en las cuales reclamas tanta actitud ilógica que te rodea día a día. Los ascensores ni hablar, son microlaboratorios de conductas absurdas!

    Bienvenidos siempre

    Seguiremos intercambiando

  5. alain dice:

    Realmente es un placer leerte. ….
    Saludos,

  6. Aslan: cuando digas “buenos días” en el ascensor y no te contesten, aplica la de un amigo mío que dice “menos mal que no hay nadie en el ascensor porque tengo ganas de echarme un peo”.

  7. Davidache dice:

    Alain: Muchas gracias

    Fantasma: Ese consejo sería genial aplicarlo…el rollo es que con lo increíblemente agresivos que son nuestros VPI entonces terminas quedando como el malo de la partida con insulto incluído y todo.

    Saludos y gracias por sus comentarios

  8. tito dice:

    visita valencia para que veas como caracas esta en pañales en lo que se refiere a mala actitud hacia el projimo jajaja, yo en caracas me siento bien tratado a pesar de todo, vengan a valencia para que se amarguen un ratico jeje aqui la gente si es verdad que son unos desgraciados

  9. Davidache dice:

    Tito: Gracias por tu visita. Afortunadamente hay muchos familiares míos que viven justamente en Valencia y de ellos he recibido varios comentarios sobre la forma de comportarse de los valencianos en general. Creo que esas patologías que comento en este blog desde el punto de vista local en Caracas aplica para toda Venezuela, una vez más, en general.

    Saludos cordiales

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