Las groserías:

malaspalabras

No soy un purista del lenguaje hablado aunque me gusta utilizar esa herramienta lo mejor y más decentemente posible, sin embargo, debido a la educación y crianza con la que crecí me quedó grabado el hecho de que el uso de las palabras gruesas o groserías tiene su momento, su lugar y su circunstancia. 

Hace algún tiempo en este post escribí sobre la presencia de “los gritones”, esa gente que se queja en voz alta en las colas y otros lugares de espera en búsqueda de quien les haga comparsa u oposición para distraerse de sus propios pensamientos. Eso también ocurre en otros lugares tales como restaurantes en donde aunque la educación indica que las conversaciones deben tener un volumen moderado, estos VPI agresivos hablan, gritan y se ríen durísimo en una clara señal de “me importan un bledo los demás” símbolo por excelencia del VPI. 

A ello hay que agregar el uso de la grosería como una herramienta más de agresión y de imposición de ser el más arrecho. 

Ejemplo: Esta mañana me monté en el ascensor y entró una muchacha muy bonita y luego una señora. Casi cerrándose las puertas llegó corriendo un muchacho, aguantó las puertas y le gritó al compañero “¡apúrate!”. Luego de que entró le dijo “tu si eres agu……nado”, un groserión pues. Y sentí vergüenza ajena por la presencia de dos damas.  

Para mi eso es una agresión (ojo, cuando se hace delante de personas desconocidas o de poca confianza) un modo de querer mostrarse como el arrecho al que no le importan los demás y que manda para el carrizo cualquier norma del habla. Esta conducta la he observado por igual en personas humildes y en personas encopetadas, en ambientes desde el ascensor o la panadería hasta restaurantes o salones de lujo. No distingue clases, como ocurre con toda la patología del VPI.  

Una persona que utiliza su repertorio de groserías sin discriminar lugar o momento y que de paso en la mayoría de los casos lo hace en voz alta y clara es en la mayoría de los casos un VPI de los más puros y por lo tanto de cuidado.

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4 comentarios el “Las groserías:

  1. Como recuerdo este tipo de malandros, si en un par de oportunidades hasta a golpes me he agarrado con estos individuos!!!, una vez saque a patadas a un sinverguenza abusador de un restaurant de altamira por grosero, estaba discutiendo con groserias y gritos con uno de los mesoneros, mi novia(en esa epoca) le comentó que por fávor baje la voz y moderé su vocabulario, y el VPI le respondío con una mala palabra!!!.
    Lamentablemente sin importar el status economico u social, la falta de educacion se impone en algunos individuos.

    Un gran saludo.

  2. ╬æ♣♫☼•♥Te Puteo Acá♥•☼♫♣æ╬ dice:

    Yo estoy puteando al PUNTO G a diestra y siniestra… otra cosa no puedo hacer…

  3. […] vez aquí comenté sobre la agresión que representa el uso de las groserías de esa manera indiscriminada, […]

  4. […] he criticado antes el uso indiscriminado de la grosería en público, sobre todo en presencia de personas desconocidas y principalmente de damas, a quienes considero se […]

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