En este país donde casi todo el mundo quiere demostrar que es más arrecho que los demás se consumó finalmente el cese de las transmisiones de RCTV por vía Canal 2 al aire.
Ya una vez comenté sobre este caso en tres posts distintos bien discutidos con amigos visitantes de esta bitácora. Dejando abierta pues la preocupación porque el gobierno no se envalentone para amedrentar medios ni opiniones adversas de ahora en adelante y también el deseo de que los medios asuman una postura seria y responsable ante su poder comunicacional y además de denunciar y criticar las fallas en su justa dimensión también den cabida y ventilen los logros del gobierno en una forma más o menos equilibrada y al menos no aterrorizante.
Lo que me preocupa es que la gente fácilmente se deja llevar por el seductor atajo del extremismo pues por medio del mismo puede dar rienda suelta a su extrema necesidad de gritar y vociferar lo arrecha que es y lo equivocados e inferiores que son los demás por no pensar igual. Entonces si no sales a defender a RCTV eres un resentido marginal chavista y si sales a defender a RCTV eres un sifrino disociado golpista. Fácil. Cero debate, cero posturas intermedias, intercambio de ideas. Yo soy el más arrecho y punto.
En medio de esta polémica surge un elemento peligroso que ataca a una de nuestras figuras más destacadas en el ámbito cultural: Gustavo Dudamel. Todo porque es él quien dirige la orquesta que interpreta el himno nacional con el cual inició sus transmisiones TVes, el canal que viene a utilizar el espacio que antes tenía RCTV.
La presencia de Dudamel en ese momento quiere ser tomada por los extremistas como un insulto a su postura Pro RCTV y ya quieren condenarlo y quemar sus batutas en una libertad extraña en donde una persona, un músico además brillante no puede actuar donde quiera sino donde YO el Arrecho quiera que lo haga y si no lo hace entonces lo condeno.
La libertad es un concepto integral y así debe entenderse y asimilarse antes de ir a defenderlo a pecho descubierto.
Dudamel es un orgullo venezolano, un joven maravilloso cuyo talento se reconoce aquí y en todo el mundo. No es positivo ni lógico querer manchar su nombre por extremismos cuyas realidades no necesariamente coinciden con la verdad.




