
Recibí un correo con un escrito en contra del reggaetón, bastante contundente aunque muy grosero para mi gusto. Luego de ese vino una respuesta de un señor, cuya opinión es tan respetable como cualquiera pero hubo un punto en particular con el cual no estuve de acuerdo en su planteamiento (ni hablar de la insinuación sobre racismo). Veamos:
Esta fue la respuesta del señor:
No me gusta el reggaeton. Pero existe una cosa que se llama libertad individual y que en nuestra constitución se llama Libre Desarrollo de la Personalidad y eso hay que respetarlo.Y eso quiere decir simplemente que toda persona tiene derecho a vestirse como quiera, oir y bailar la música que quiera, tener la ideología política que quiera, ser hincha del equipo de fútbol quiera, tener la orientación sexual que quiera y, en síntesis, ser la persona que quiera. Si le damos alas a estos discursos castradores y represivos, no se extrañen que el dia de mañana llegue, a la puerta de sus casas, algún fascista entrometido a decirles qué hacer y que no.
O será qué, ¿toda esta satanización del reggaeton (igual como alguna vez nuestros abuelos les satanizaron a nuestros papas los Beatles) tiene que ver con que el reggaeton viene del hip-hop y del rap que son géneros de origen Negro? Si es así, grave. Porque eso quiere decir que a estas alturas del siglo 21 el racismo sigue totalmente presente en la mentalidad y el discurso de gente de evidentemente aceptable nivel académico.
Y esta fue la mía a la suya:
Existe una diferencia abismal (casi diría que infinita pero no debo exagerar) entre la música de los Beatles como MÚSICA, como creación artística, elaborada, creada por músicos, estudiada, con teoría musical, leyes de armonía y tonalidad, arpegios, acordes, melodías, frases musicales, lenguaje musical y además poesía, sentidos en las letras, inspiración en la propia cultura y en culturas exóticas y bueno….un largo etcétera y el reggaetón cuyo único fin es presentar como artistas a personas que tienen poca o ninguna preparación para ser llamados así. Además no son sólo presentados como artistas sino como ESTRELLAS.
No existe una vinculación estudiada, analizada, consciente entre el Rap, con sus ramificaciones urbanas principalmente estadounidenses que derivaron en el hip hop y otras tendencias de fuerte presencia comercial en USA y el resto del mundo, y el Reguetón. Simplemente se le ocurrió a alguna persona mezclar un ritmito aquí y otro allá en una máquina y utilizar lenguaje soez y bajo para llamar la atención y lanzaron esa cosa al aire con un gran empuje de dinero (payolas) para convertirla forzadamente en un fenómeno de ventas entre las personas que están convencidas que lo mejor sigue siendo “lo que más suena” y que procuran además en medio de sus necesidades de expresarse y diferenciarse como individuos hacer y oír EXACTAMENTE LO MISMO que hacen y oyen los demás.
La elección es libre y cada quien consume lo que quiera pero innegablemente no se puede decir de la música de los Beatles o de lo que fue el Jazz en sus inicios o del Tango lo mismo que del reguetón pues en su concepción primigenia es como comparar una novela de García Marquez con un Condorito. Finalmente yo no procedería a divulgar este escrito en primer lugar porque contiene quizá demasiadas groserías innecesarias para dar el mensaje y en segundo lugar, y más importante aún, porque lo veo como darle mucha importancia a un fenómeno sin valor musical e indigno de estudio etnomusicológico y seguramente los defensores del reguetón podrían tomar un mensaje así como trampolín para seguir promocionándose pero esta vez desde la posición de “víctimas” y de “agredidos”. Prefiero que se difuminen solos con el paso del tiempo o con las obvias conclusiones auditivas a las que se llega cuando se les compara con verdadera música sudada y ejecutada por creadores y artistas ciertos. ¡Saludos!
¿Que opinan?